Damas y caballeros, me he casado
Hace menos de un año que conozco personalmente a esta persona. Hace sólo 9 meses que está en Argentina. Hace casi 8 meses que vivimos juntos. Hace 7 meses decidimos casarnos. Hace 3 meses que estoy embarazada
Todo rápido, todo fuerte, todo muy loco. Pero como bien dijo la abuela de mi actual esposo, “si todo está claro para qué esperar”. Y es verdad, no hay necesidad de hacer tiempo porque sí cuando las cosas se tienen bien claras en la cabeza y en el corazón.
Lo conocí por internet hace casi 3 años. Empezó siendo mi cliente de SEO. Trabajamos juntos durante un montón de tiempo, mientras yo pensaba que él era una pesadilla y él creía que yo era insoportable. Yo había visto una foto suya y me pareció viejo, con cero onda, la típica persona a la que le decís “get a life”. Él había visto fotos mías y creía que yo era muy fea y que era una nerd insufrible, con mis lentes, mis remeras estrafalarias y mi computadorita para todos lados.
Hasta que en julio del año pasado fui a España, supuestamente a hacer negocios más formales con él, y el mismísimo día que lo vi me dije a mí misma “caramba, voy a tener problemas”. Claro, “problemas” es un decir. En realidad el problema era que me pareció inmediatamente demasiado lindo, demasiado simpático, con una sonrisa demasiado radiante. Y supe que las cosas no iban a terminar ahí.
Por diversos motivos en ese momento no se podía nada. Además de que no era conveniente. Pero por suerte a él le pasó algo parecido, y por eso primero dijo que iba a venir a Argentina un mes, después dijo dos meses y después dijo “por tiempo indefinido”. Agarró su perro, una valija y se vino nomás. Así, con los h*** bien puestos que tiene, como buen asturiano.
Anteayer, en la fiesta de casamiento de mentirita, dijo en público que vino a hacer todo lo posible para ganarme. Como sea, incluso a costa de dejar su gente, su familia y su país. Y yo, por supuesto, lo que más quería en el mundo era dejarme ganar por semejante hombre
Hoy tengo a su primer hijo adentro de mi panza. Tengo una empresa sólida con él. Tengo una familia constituida por un montón de bichos de distintas especies. Y ahora también tengo una flamante libreta que dice que estamos casados y que constata que no es un sueño ni una novela, sino que es verdad.
Antes de ponerme asquerosamente melosa, mejor termino el post acá mismo. Sólo digo una cosa: te amo, belleza. Gracias por hacerme la mujer más feliz del mundo.
One comentarios
Pero que lindooooooo…!!!
Y fue ayer que nos escondíamos en la casa de la nonna cuando se despertaba de madrugada pq nos escuchaba hablando x telefono para llamar a la radio para pedir temas ochentoso!
Como vuela la vidaaaaa, caramba!
FFE…! (uuuuhhh, ahora se me pegó!)